Jabón, canicas y bisturí

No parece que las tres cosas tienen mucho en común, pero con el jaboncillo los tres son sumamente relacionados.

Cuando buscamos nuevos fuentes de árboles de jaboncillo, mucha gente nos responde con la cara vacia.  Ni han escuchado del árbol.  Después empezamos a preguntar por el pacón, pacunco, o chindonda.  Dependiendo del sector del país, el árbol tiene varios nombres comunes.

Lo que sí provoca un recuerdo instantanio en muchas personas es cuando preguntamos si como niños jugaban canicas con la semilla negra de un chibolito. La respuesta más comun es una sonrisa.  Sí, recuerdan. No es fuera del común que conocen exactamente donde hay un árbol de esas.  Bueno, en muchos casos nos dicen que abundaban estos árboles pero ya los han cortado.

En algunos partes del país se untilizan las semillas para hacer artesania.  La semilla, redonda, negra y bien dura se usan para hacer aretes, pulsera,  y collares.  Otros los usan para fabricar una clase de cortina.  No sé si las personas que hacen estas cosas bonitas también usan la cascara para lavar la ropa, pero bien pueden.

El jaboncillo es parte del patrimonio de Honduras.  Tiene utilidad en tantas maneras que es una lastima escuchar que se han cortado tantos árboles pensando que no sirven para nada.

Tal como el jaboncillo, hay otros productos naturales en este bella país, que fueron aprovechados en generaciones pasadas, pero hoy en día no los utilizamos.

Primero el jaboncillo, pero es nuestro deseo encontrar más cosas que forman parte de las muchas bendiciones que Dios ha dado a Honduras.  Si conoce de uno—¡avísanos!