María

Estabamos caminando por la calle de un pueblo en Copan buscando árboles de jaboncillo.  Vi a una anciana sentada frente a su casa tomando el sol de la mañana.  Generalmente no paro para hablar con personas que no conozco, pero me parecía que a ella le gustaría tener alguien con quien hablar.

Su nombre era Maria.  Cuando pedí permiso a tomar su foto ella arregló su cabello y vestido.  La pregunté si conocía el jaboncillo, ella sonrió.  Claro que sí.  Como joven ella se bañaba con el jaboncillo.  Careció su brazo mientras explicó tan suave que le dejó su piel.

María ya no vea, pero sabía exactamente donde señalarme el árbol de jaboncillo más cercana. Mucha gente jóven ni sabe de qué estamos hablando cuando preguntamos por el jaboncillo (o pacón o pacunco o otro nombre común) hasta que lo describimos porque la mayoría dejaron de usarlo con la entrada del los jabones químicos.

Es un privelegio re-introducir a la gente a algo que es parte de su historia, que puede beneficiar el medio-ambiente y la economía.  Segün María, también hará bien suave su piel.  ¿Qué puede ser mejor?