Una oportunidad no tan común

Una de las cosas que hemos descubiertos en cuanto al jaboncillo es que require mucho esfuerzo para secar.  Lo secamos antes de quitar la semilla y otra vez después.  Después de molerlo para hacer polvo, hay que secarlo de nuevo antes de empacarlo.  Secamos el polvo en bandejas y al sacar el polvo de las bandejas siempre hay un poquito que se queda en la bandeja.  Si usa el jaboncillo en polvo sabe que es muy concentrado.  Un poquito sirve bastante.  Al lavar las bandejas estabamos desperdiciando muchas lavadas de ropa. ¿Que pudieramos hacer para usar el liquido que hicimos en este manera Encontramos la respuesta en el presidio regional.

Al entrar el edificio se ve un rótulo que dice “capacidad del edificio-100 personas”. Debajo hay otro número que representa el número de prisioneros actualmente encarcelado.  El último que vimos era 458.  Llevamos una muestra del liquido y hicimos una demonstración al director, algunos carceleros y prisioneros.  Explicamos su uso para lavar ropa, y otros usos potenciales.  Al final de la charla, vi al director y pregunté: “¿Hay alguna pregunta?” Me miró en los ojos y dijo: “La única pregunta que tenemos es si van a regresar.”  Muchas llegan una vez con ofertas de ayuda.  Pocos regresan una segunda vez.

Entonces, por los últimos meses siempre tengo algunas botellas de jaboncilo en liquido en mi congelador, esperando que conseguimos suficiente para dar una botella a cada bloque de prisioneros y otra para los carceleros.  Lo usan para lavar ropa, limpiar los pisos y los baños.  Uno de las cosas que más aprecian es que se ha quitado el olor a urine en los baños.  Puede imaginar que es un logro grande en un lugar con capacidad de 100 personas donde viven 458.